EL DESASTRE DE CÓRDOBA- ¿VICTIMAS O VICTIMARIOS?

Por Ángel Castañeda M.

La situación crítica de Córdoba, donde se desbordaron los ríos, las quebradas, y donde la infraestructura para la contención de este tipo de fenómenos resultó insuficiente, nos permite ver la realidad de Colombia frente al cambio climático, lo cual me permito explicar de la siguiente manera:

Si asumimos como cierto que el cambio climático se produce por la producción de gases de efecto invernadero, podemos concluir que Colombia no está dentro de los grandes productores, y por lo mismo, aporta muy poco al fenómeno, como se puede ver en la siguiente gráfica tomada del sitio Our World in Data:

Otros países, como China, Estados Unidos, los miembros de Europa, Japón etc., si son contribuyentes importantes de los gases de efecto invernadero, y obtienen a cambio de esto mayores niveles de desarrollo económico. Es decir, son países más ricos, que contaminan mucho más que Colombia, y que obtuvieron y obtienen beneficios de dicha contaminación.

Si esto se pone en perspectiva, es claro que Colombia no es un victimario, en el sentido de ser el causante del daño, sino que Colombia es una víctima, que se ve obligado a asumir las consecuencias del cambio climático, que resultan costosas. Un ejemplo son los 8 Billones que el Gobierno estima que cuesta el desastre de Córdoba.

Si renunciamos a explotar nuestras propias riquezas, por cuenta de mejorar el indicador de cambio climático, no vamos a tener los recursos para atender las emergencias, como en efecto se evidencia con las intervenciones del Gobierno Nacional.

¿Qué implica que Colombia sea una víctima y no un victimario del cambio climático?

En primer lugar, que como en el caso de Córdoba, Colombia tiene que asumir los costos que implica mitigar los impactos del cambio en sus habitantes, para lo cual debe conseguir los dineros, tomando de sus propios recursos.

El Gobierno Nacional, como política no explicita, piensa que los objetivos globales de cambio climático, están por encima de los colombianos, de los que sufren el fenómeno, de los que lo perdieron todo por cuenta del mismo y por tanto, de una manera torpe, renuncia a crear las fuentes necesarias de ingresos, para poder tener los recursos necesarios para mitigar el impacto del cambio climático, pues no tiene en realidad como responder.

¿Por qué afirmo que renuncia a crear las fuentes necesarias para mitigar los impactos?

Porque cerró la frontera de exploración y explotación de hidrocarburos, con la cual tendría una fuente de recursos importante. Colombia paso de ser un productor de gas, con márgenes más o menos razonables, a tener un déficit importante, que requiere que tengamos que importar gas del exterior. La producción de petróleo también se vio afectada, porque nos concentramos en los campos viejos y costosos.

Importar gas, teniendo gas en el subsuelo, es completamente absurdo, porque esto implica aumentar nuestro déficit comercial, disminuir las fuentes de recursos de los presupuestos públicos, y en últimas, no tener los recursos para atender las emergencias que se presentan.

Lo increíble, es que los responsables de semejante desastre no asuman la responsabilidad del tema, y ni siquiera, de las consecuencias de las decisiones arbitrarias que tomaron.

Recordemos que fue la Ministra Irene Vélez la que dijo que había gas suficiente para atender la demanda, y que no era necesario la importación de gas. ¿Alguien le abrió un debate político, o la procuraduría una investigación? No, nada.

Si somos claros y conscientes de que somos víctimas, que contrario a lo que piensa el Presidente, el interés de los colombianos, su bienestar, el bienestar de los usuarios de servicios públicos, la competitividad de las empresas está por encima del cambio climático, que deberíamos tener fondos para mitigar los impactos de las inundaciones, las sequias y demás, el Presidente no tendría que recurrir a impuestos regresivos, que alejan las inversiones y por lo mismo, el desarrollo del país.

Es hora de que los responsables den la cara.

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